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VENEZUELA EN EL CORAZÓN

¡La explosión y el fuego traigan su debida recompensa de Luz y de Amor! ¡Más pronto que tarde, con el menor número de víctimas, con el menor grado de violencia y encono, Venezuela pueda amanecer en libertad, democracia y respeto a los derechos humanos!

Abrimos este muro para la reflexión abierta y fraterna sobre el devenir en esta nación hermana. Los servidores del mundo no debemos temer un debate respetuoso y amistoso, susceptible de proyectar luz sobre esta cuestión tan polémica y delicada. Sí debemos por contra temer las bajas pasiones, las emociones inferiores que eventualmente se puedan desatar en nuestro fuero interno.

Podamos observar como observan desde Arriba, los Grandes Seres que conocen el Plan y sirven. Podamos abordar la candente cuestión de una forma sana, respetuosa y fraterna. Podamos tener siempre en nuestras mentes las pautas y leyes superiores, los valores universales y eternas a la hora de analizar esta y otras crisis. El respeto sagrado al sentir del otro se imponga. Seamos de ello ejemplo.

VENEZUELA EN EL CORAZÓN (II)

Venezuela sigue en nuestros corazones y seguramente seguirá por días. Hacemos nuestras las declaraciones del Papa Leon XIV en el sentido de que “el bien del pueblo venezolano ha de prevalecer sobre cualquier otra consideraciónâ€.

A la luz de las Leyes superiores, el empleo de la fuerza bruta sólo puede hallar una justificación cuando es ejercida en favor de un bien mayor. El respeto a la libertad, la democracia y los derechos humanos bien puede considerarse como “bien mayorâ€. Sin embargo, el largo discurso de Trump y su cúpula ayer a la tarde representó un jarro de agua fría. El petróleo afloraba una y otra vez en su rueda de prensa. Su habitual ego personal y el orgullo de su ejército y su nación inundaban casi toda su comparecencia. Hoy se empieza hablar de elecciones en unos meses, lo cual nos volvería a situar en la dirección correcta. Habremos de estar vigilantes...

Nos mantendremos pegados a la pantalla, pero sobre todo habremos de reunir nuestras palmas, “pegar†nuestras manos en plegaria por el pueblo venezolano sin distinción. Los aspirantes somos emocionalmente probados en esta suerte de intensas tesituras. Nos congratularemos del progreso de los valores superiores, del avance de las libertades y los derechos humanos, pero siempre será una emoción contenida, máxime si media el dolor ajeno.

Por mucho sufrimiento que haya causado Maduro y la dirección chavista al pueblo venezolano, que lo viene originando desde hace mas de dos décadas, nuestra satisfacción no aflorará por su perjuicio actual. Lo hará por el avance evolutivo de esa porción de humanidad por nombre Venezuela. Las "esposas" en las muñecas del dictador no nos alegran, celebramos los cerrojos de las cárceles abiertas.

Nuestra satisfacción será por los frigoríficos de nuevo llenos, por lo presos que saldrán a las calles, por los millones de exiliados que después de muchos años por fin podrán volver a sus hogares, por la vida que de nuevo comenzará a ser respetada, por la libertad de expresión que será consagrada, por la persecución política que cejará, por la tortura que desaparecerá de todos los sótanos inmundos... Lo será por las urnas que, limpias e impolutas, Dios quiera que más pronto que tarde, se inauguren en la nación hermana.

Venezuela salga de los manteles y sus postres aún navideños, no devenga discusión, sino oración. Todo era un gimnasio de intensas pruebas para un día graduarnos. En esta crisis en la que se desatan las mas disparadas emociones somos todos probados, medidos en equilibrio y serenidad. Nunca la ideología que nos separa, sólo el norte de las pautas superiores, sólo la paz del corazón, la serenidad interna, nos pueden poner a salvo en medio de esta fuerte presión de emociones confrontadas.

Amanezca Venezuela liberada, amanezcan también nuestros corazones libres de todo rencor y resentimientos, desbordados de compasión, comprensión y amor sin distinción alguna.



VENEZUELA EN EL CORAZÓN III

En su imaginario no parece haber mucho sitio para la libertad de los presos, la vuelta de los exiliados, la instauración de libertades, la convocatoria de elecciones..., sino para buques petroleros que ponen proa a puertos con su bandera.

Llegamos a pensar que ese orgulloso señor había albergado siquiera un mínimo brote de altruismo. Imaginamos que el hombre más poderoso del mundo en materia militar tendría siquiera algún reducido hueco en su mente para pensar en el bien prójimo, no sólo en el suyo propio.

Llegamos a creer que el presidente de los EEUU había depuesto a Maduro para inaugurar un nuevo tiempo de democracia, libertades y derechos humanos en Venezuela. Sin embargo, no ha dado hasta el momento señales en ese sentido. Atrapó al dictador y ahora piensa en el petróleo y el dinero que se volcará en sus arcas.

Ojalá mañana, ahíto de beneficios derivados de ese manchado crudo, comience a acordarse de que había un país, una democracia que devolver al pueblo venezolano.

Nos reafirmamos de cualquier forma en las consideraciones tan cuestionadas en el post anterior. Es decir cuando hay una conculcación a gran escala de los derechos más elementales de los personas; cuando masivamente y durante tiempo se priva de derechos humanos, de vida y de libertades, la intervención de una fuerza mayor para la restauración de esos derechos está justificada ante la Ley Superior. Si no se da ese caso, no hay justificación.

Así ha sido en diferentes momentos de la historia. Así lo seguirá siendo por más que se nos achaque que de esa forma estamos justificando el “intervencionismo imperialistaâ€. Nada de eso... Estamos hablando de la posibilidad del fuerte de defender al débil de forma generosa y altruista, sin interés propio alguno cuando el segundo es atacado o sufre la negación de los mencionados y elementales derechos y no logra sacudirse por medios propios la opresión.

 
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